sábado, 25 de febrero de 2012

Lejana

Puedes sentir la furia que sale de mi como un afluente nuevo, no soy de este mundo ¿quién lo es?, puedo arrastrarme, arrastrarme fuera de mi, los muros que intento destruir con mis puños me están ahogando, puedo ser más fuerte, no soy el ser que creo ser, puedo huir, puedo encontrar un sentido, puedo decirte tus labios son más reales que los pasados, puedo creer que el silencio es la respuesta cuando sólo quiero dormir en la soledad de un sonido, un palpitar ¿es tuyo o mío?.
Toma m i mano, es hora de saltar, no hay un suelo tampoco un espacio, puedes ver que nada es real, puedes ver que incierto es el camino, el camino, perdido, en algún recuerdo de lo que no sucede, como cuando se recuerdan los sueños y las expectativas, lo que no es real pero que se tiene en la memoria, no quiero más recuerdos falsos, no quiero más verdades subjetivas, sólo quiero ver que hay más allá del cielo, puedo sentir la tranquilidad cuando las palabras no tienen sentido, puedo escuchar tu voz que dice No lo necesitas.
Puedo abandonarme para encontrarme, los pensamientos que me unen a lo que no es real me aprietan quieren enterrarme en el suelo, las piedras agrietan mi piel, no puedo respirar, puedo tomar un descanso, un descanso leve, tomar el cielo con el aliento de sabor a almendras dulces, un caramelo, un abdomen tibio, alejarme, correr, correr lejos de mí, tan lejos, tan lejos, tan lejos que mis piernas no sientan el camino, tan lejos que mis ojos no visualicen sino mi presente, sin ataduras ni sueños desvanecidos, aquí entre el sueño y la vigilia.