jueves, 27 de octubre de 2011

Entre sombras y realidades

Entre sombras y realidades un motivo, una necesidad interna de ser y de quedarse en algún lugar, en algún momento, algunas veces las manos se tornan frías, hoy el frio del día se aloja en mi como una enfermedad prescrita desde la niñez, una bomba hecha pensamientos, un dolor que se posa en la frente, pensamientos concretos, cefalea localizada, determinada por la alucinación, lo real, ¿qué es real? ¿Esta es la maldita realidad? Sombras y monstruos, ¿El frió acaso es esta realidad que se viste de mañanas heladas y de noches solitarias? Es el tiempo, es el ocaso, es la tenue mancha de recuerdos, de encuentros y pérdidas, de nubes de colores y el silencio de las palabras y los gestos.
Hablare hoy de lo que afecta sin existir, el amor es vivido y los recuerdos son ráfagas de fracasos que inundan la mente cuando se despierta, sombras y realidades, vivir en la mitad de ambas diferenciando que es y que no es, que maltrata y que tan sólo se levanta por la delicada necesidad de cuestionarse, ¿busco mi estado? Obviamente, no eres tan fuerte, eres una sombra irreal asquerosa y putrefacta, una mancha en una biografía releída y estudiada, maldecida y detenida, tranquilizarla, tranquilizarla, detenerse, escupir sin aclamar, no buscar en el cielo lo que en la tierra no se encuentra, no clamar ante nadie sino cerrar los ojos, derrumbar los muros, golpearlos con un cincel hasta que ellos caigan solos, formare una corriente de deshechos e ilusiones, enterrare ambas en un lugar inexistente, dejare la razón y cuestionare la incapacidad del sentir porque nada ni nadie es tan poderoso como para desmembrar la humanidad y la prudencia, una serpiente sin cabeza, un cigarro a medio fumar, un pasado que se siente cuando se despierta, un principio más que vivo, una llama sin flama, una flama que no maltrata, calienta, una idea que se convierte en hielo, el hielo y la flama ¿Cuál resiste el cambio del mundo? La flama es flama así se apague y se encienda lo mismo el hielo que al igual que la flama sólo existe en mi mente como una idea de lo que es y no puedo verla ni sentirla, y te recuerdo, cuando digo esto es lo que es, lo que es lo que pienso, mi destrucción y mi maltrato es consecuencia de mi moribunda mente agotada de ideas y de sensaciones, destruyéndose entre ambas como una idea melancólica que intenta escribir sin decir más que incongruencias, fallamos bajo ideas delirantes nos formamos en bellos momentos, nada es como es y lo que es, es sólo porque permitimos que sea, así que bienvenida tu que eres real, puedes ver su imagen, la imagen de quien sale por la puerta de atrás, vencida y maldecida por mi mente racional que ignora el sueño y sólo dice, pasa de página, adiós sin hasta luego, muere en el país donde vives, un país de miseria lejano y distante donde el viento no percibo y el dolor se estanca en los charcos de calles oscuras.