sábado, 27 de agosto de 2011

Yo

A veces dudo del color de mi piel, si me observo al espejo soy morena, si cierro mis ojos soy transparente, si me miran sentirían una repulsiva sensación de pobreza. No me acostumbro a ser un ser que camina en la noche extraviada, quisiera un chocolate, tal vez unas almendras, un vaso de whisky puro y un cigarro sin filtro, quisiera disfrutar de lo simple sin que haya una carga en mi espalda, en mi cuerpo, en las sensaciones táctiles de mi simple vivir, acallo las voces para oír las mía, no creerían lo dulce que suele ser cuando camino, cuando me siento en una silla de servicio público a leer, simplemente leer, me acostumbre a no ver a las personas, me acostumbre a mirar las letras y esconderme en ellas, tal vez temo ser lo que me señalan, algunas veces el cielo cubre el mundo con un sol que no calienta pero quema los pómulos despiadadamente yo busco protección en un poco de agua, tal vez a la sombra, donde soy tan sólo una persona tranquila con amor para ofrecer ¿qué tanto vale el amor? ¿Qué tanto pesa? ¿Son lágrimas? ¿Son flores? ¿Acaso es el palpitar que se detiene? Un giro de la vida, intento tomar las cosas de la mejor forma viviendo en lo que soy y no en lo que otros observan cuando me miran, mirar, mirar, mirar, que tan superficial es el mirar, soy un maldito extraterrestre en la tierra de la realidad.
Limpio mi alma pero no hay un brillo notorio y pienso de nuevo en el libro que leo en el servicio público, el acostumbrarme ver letras en vez de ver personas y rostros, no veo hombres, ni mujeres, ni niños, ni ancianos, me acostumbre a no mirar otros ojos, me he enceguecido, he muerto de afuera hacia adentro, una llama está en mí sólo me alumbra, ¿Necesito cambiar la percepción del mundo? Nunca me intereso pertenecer a nada, siempre he preferido la soledad a la que todos huyen, nunca me intereso encajar, ni vestirme de tal forma, de caminar de tal otra, de ser lo que otros quieren que sea, no quiero ser diferente a lo que soy así no consiga nada del mundo, en un tiempo lejano llene mi alma de requiebros hoy no quiero más que sentarme tranquila mirando al cielo en un prado solitario donde el brillo del sol sea eterno, simplemente eterno, donde no me importe de qué color se dibujan los ojos que me miran, donde el que me observen no es una tarea que desgaste, no hay peor miedo que reconocer lo que se es y lo que no se es, no tengo miedos, no miedos tangibles que me hagan retorcer en las palabras de otros, trabajo para conseguir mis metas sin que nadie me ayude, nunca tuve miedo a la soledad porque en cierto modo he estado sola, nunca luchare batallas con demonios invisibles, no puedo ver más que mi imagen, mi alma y mi cuerpo, algún día seré lo mejor que logre de mi misma, algún día seré más fuerte y más débil, seré yo, siempre seré yo con mi integridad y la sensación de que el mundo ve lo que quiere ver y que no quiero ver nada que me ocasione malestar, tal vez el día termine muy rápido, la espera eterna y lo efímero del momento, sólo debo calmar mi alma, sentirla latir tranquilamente mientras los días pasan y consigo mis sueños, soy la ilusa y la ilusión, soy quien escribe y las palabras, soy personaje e historia, soy fragmentos de una obra escrita por mis actos vivos, soy lo que soy, no intentaré ser algo que no sea, nadie entendería la locura que significa ser fuerte por dentro así todos crean que eres una marioneta del tiempo, soy una piedra que siente, soy un sentir que vive y respira, soy un ser que busca una nube sin lágrimas, soy quien no oculta su dolor pero que nunca se sentiría inferior a nadie.

2 comentarios:

Ladyamatista dijo...

En el mundo en el que vivimos no hay espacio para el yo real, solo para el yo aparente, un yo que difícilmente puede sentirse vulnerable, el yo al que la gente juzga sin saber y sin conocer, solo quien mantiene su verdadero yo se siente pleno y encuentra el verdadero sentido en medio de tanta basura... :)

johana quintero dijo...

Siempre me agrada tus comentarios creo que nos falta como un tintico carachas :)