domingo, 21 de agosto de 2011
Poema sin ritmo
Si hablara de demonios ellos estarían durmiendo en un lugar inexistente, un sitio perdido entre los miedos y las ilusiones pasadas, si hablara del pasado recordaría tristes anécdotas donde tú no estarías y créeme que en este instante no quiero ver más que lo real construyendo sueños a tu lado. Si pudiera escribir un poema sería dirigido a la sensación de tocar tus labios con mis dedos y desear un beso en la oscuridad de un cine, si pudiera escribir versos con rima y sonido describiría la sensación de tu voz al escucharla, la necesidad de quedarme en silencio y observar tus palabras en el aire acariciándome tímidamente. Tal vez haya olvidado escribir poemas y mis palabras sean una prosa sin ritmo ni rima pero manipular la sensación de plenitud que logras conseguir en mi cuando camino hacia mi casa, cuando mis pies tocan el asfalto y tú te pierdes entre las luces es el mejor escenario para relatar un sentimiento creciente, sólo soy palabras y sensaciones, tu eres la vivencia y el acompañamiento, eres el amor que puedo representar desde lo mejor que tengo y tal vez mis palabras no suenen como versos, no sean mágicas representaciones de lo que siento, tal vez no exista la palabra ni la combinación de miles puedan explicar esto que se siente cuando me acerco a ti tomando tu mano, cuando siento el latido de tu corazón y el nerviosismo de nuestras pieles, no puedo describirlo iluso que suenan las palabras cuando eres personaje principal de una vida que se comparte, de un sentimiento que se vive y de un amor que se construye desde lo simple y lo sublime, tal vez nunca sepa crear un soneto romántico ni componer un algo que te saque suspiros, sólo se lo que siento al mirar la ciudad abrazándote por la espalda observando el verde, naranja y rojo de un semáforo lejano, cuando deseo que el instante se simplemente eterno y que el mundo se quede estático por un instante más visualizando lo real de la vida, viviendo la realidad de un encuentro, puedo alejarme y dormir en mi cama lejana, puedo atravesar la ciudad y meterme bajo las sabanas recordando cómo se siente respirar el olor de tu piel, cerrando los ojos e intentar soñar con películas no vistas, con luces que se apagan, con la tibieza de una pie viva y con el amor que se construye desde lo más bello de dos almas reales que sueñan recorrer Paris en un día no lejano.
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1 comentarios:
En el campo de los sentimientos no hay cabida para reglas gramaticales, pues estas mismas reglas limitan la espontaneidad de estos mismos sentimientos, si es menos elaborado es sencillamente excelente este escrito...
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