Un paso, dos pasos, un camino ¿El mío? ¿El tuyo?, nado entre palabras, entre miradas y sensaciones, abro mi mente cerrando mis ojos, las pesadillas vienen constantemente en un sueño sin ilusiones, quisiera ir más rápido pero el camino no es el que me delimita, es el tiempo, el realizar, el crear y el formar es sólo cuestión de tiempo, el construir es cuestión de tiempo, sólo el tiempo lo dirá, las constantes acciones, yo soy quien tiene el podre, la batuta y el ritmo, un espécimen raro que busca la simplicidad en la perfección y en lo simple lo sublime, en lo incoherente que suena todo en la madrugada cuando el frió me despierta y sueño con lo que no poseo, con aquello que se ve distante y de nuevo lo iluso del tiempo, los sueños delimitados en pasos, levantarse y observar todo igual. ¿No te molesta cuando estoy en esta actitud?, ¿No te desagrada que llore como niña chiquita? A mi si, como me desagrada decir “esta vida no va para ninguna parte” o infundir una alarma inexistente, si disfruto el ahora desde lo trivial hasta donde te encuentras ¿puedes sentir mis confusas palabras?, escribo cosas como “ojos cansados, mirada perdida, mente diluida en la más angustiante tristeza, no soy de aquí, no pertenezco a ningún lado, soy el polvo que cubre la superficie olvidada” ¿Realmente hay algo que se pueda olvidar? ¿Sigo siendo sombra?, me observo entre la mañana antes de abrir los ojos completamente, ¿cansancio? Si, no puedo dormir, el cansancio no significa quietud, me seguiré moviendo así la carga me haga estrellarme al suelo o tal vez debamos dramatizar un poco los sentimientos escondidos, escondidos, ¿estamos ocultando algo? Puedes ver la epidermis, también los ojos y las necesidades, ¿necesidades? Parece una palabra burda y desgastada, ¿puedes ocultar los deseos? ¿Cuánto podremos suprimir el querer abrazarnos bajo la luna real? No la que se observa por el cristal, la que está sobre nuestras cabezas en la fría calle, ¿podemos amarrarnos por dentro?, no sé qué tipo de resistencia sea esa, tu piel y mis labios, el sentir que somos un ser caminando por una calle sin vida, un sábado en la noche corriendo para llegar a un lugar que no huele a ti, un lugar en que vivo pero no soy parte de nada más que un pequeño rincón que carece de mi apariencia, amanecer en la cama de anzuelos, observar un panorama que no me pertenece pero a veces suele ser divertido crear el mundo que quiero, tomo papel y lápiz, tomo también un poco de aliento intento ridiculizar cada demonio de mi cabeza, luego recuerdo lo que se siente tenerte contra la pared besando tus labios y tocando tu abdomen, puedo cerrar los ojos e intentar oler tu perfume místico sintiendo que el mañana no es lejano que lo sublime se esconde en la humedad del sentir, que el camino puede ser el mayor conocimiento que un alma cautiva puede generar con tan poco que el mundo otorga, tal vez la delimitación sea una imposición del miedo, ¿quieres tener miedo? Toma mi mano no te asegurare que no tendremos miedo sólo quiero bailar un poco en la oscuridad del mundo arroparte en mimos y hacerte entender que todo está bien cuando se calman los demonios internos que lo puro del espíritu sólo puede ser juzgado desde un sentimiento igual de puro, ponernos en los zapatos de otros no es lo mismo que permitir que los otros nos agredan, el entender que nada puede doblegarnos y que sólo quisiera un minuto más a tu lado en la soledad de las miradas, en la eternidad del sentir donde pueda decirte un te amo al oído y pueda sentir lo que siento continuamente cuando te beso.
martes, 30 de agosto de 2011
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