sábado, 6 de agosto de 2011

Cinco

Supongo que siempre se está solo, es decir observo a mi alrededor y sólo observo objetos inanimados, no me acostumbro a estar acá intentando recatar palabras para hacer posible un algo inexistente. Hoy me levante con mucha energía organice todo lo de mi día como lo venía haciendo hace pocos mes un sábado, hoy no tengo a donde ir, tal vez no deba salir, deba quedarme acá hasta ser más consiente de aquello que se ve tan impreciso, ayer vi cinco películas cuatro de animación y una mexicana. Intento abrir mi mente de otra forma simplemente sentir sin cerrarme a nada, debo abrir mi mente para cerrar otros aspectos de mi vida, ser tan consciente de lo que pasa te aleja la posibilidad de soñar y de tener ilusiones, algunas personas suenan individualmente, algunos sienten que el sentir no viene de la razón, si me preguntará algún ser extraño que pienso del sentir entraría en un predicamento hoy no sé que siento, si observo mis dibujos diría que siento tristeza, si leyera mis palabras sentiría un vacio o el cierre de afectos profundos, si me remonto a mis sueños las pesadillas me arrojarían a la realidad bruscamente, si me viera aquí sentada a la nada diría que no tengo mucho que hacer porque decidí empezar mi real trabajo el lunes con o sin referentes, abriéndome aún más, alejándome de quien me aleja, cerrándome a un mundo incomprensible, siendo vulnerable de mi mente agobiada por mil letras que nadan y circulan sin sentido aparente, querer darle sentido a todo hace que deja de sentir, ayer quise cerrarme, nada es como debe ser pero alguien alguna vez me dijo “Enséñame a sentir” ahora yo soy la alumna y la maestra.
Ayer vi cinco películas empecé con Perras dirigida por Guillermo Ríos la cual me dejo con una sensación de pérdida frente a la sensibilidad, el que observa tanto para adentro de sí como para afuera tiende a excluir su mundo de una manera u otra. El castillo ambulante y La princesa de Monnoke fueron las siguientes películas que vi dirigidas por Hayao Miyataki el también director de El Viaje de Chihiro, hermosas películas donde la mente no puede perderse ni un solo detalle o si no la confusión estará ligado al fruñir de cejas y un eterno suspiro. Las trillizas de Nelleville fue mi cuarta película que vi una animación sin diálogos en donde ocurren mil situaciones oscuras y bellas, mil expresiones, sentimientos y ninguno que pueda mencionar racionalmente, esta era una animación francesa de Sylvain Chomet, la cual había escuchado mencionar alguna vez por un alguien que no recuerdo. La última película que vi me genero muchos sentimientos de tristeza, tal vez sea una de las películas más tristes y hermosas que he visto La tumba de las luciérnagas dirigida por Isao Takalana, un relato sobre la supervivencia de un niño y su hermana pequeña en la segunda guerra mundial, no sé porque no llore viendo esta película, no sé como algo que te rompe el corazón delicadamente puede maravillarte con tranquilidad, hoy no sé qué haré ya que aun me queda más de día y medio para que llegue el lunes así que intentare sentir por el cine de animación y perderme en las imágenes hasta que el principio de la semana cierre la puerta al mundo e intente descubrir si mis letras tendrán algún futuro.