jueves, 7 de julio de 2011

Tierra de simios

El tiempo donde el cielo se descontinúa es tan mortal como la realidad de un mundo furioso, no podrías creer el charco de ironía, pútridas miradas, hipócrita sentimiento, el ahogo de eso que aprieta desde adentro y evita el simple respirar, confunde un alma que lucha por estar tranquila, un segundo, todo puede perderse en un segundo, todo puede perderse si la endemoniada furia es más fuerte que el cerrar los ojos y sentirte de nuevo uno.
No llevaba más de 10 minutos de sueño en mi propia cama, cuando soñé que los seres llamados familia me cubrían con mi propia manta, me envolvía mientras intentaba alcanzar la frazada de mi hermano en medio de gritos que no salían, en gritos que perturban mi alma y mi espíritu, no logre. No logre quitarme las mantas, no logre dejar de sentir miedo y muchas manos sobre mí, sobre mi libertad y mi sueño, intente gritar por última vez en un momento de desesperación máxima, mi hermano con su mano en mi hombre menciono mi nombre con cariño y dijo ¡despierte!, desperté entre la confusión y el llanto visualizando mi único hogar, mi espacio, mi familia, el olor, la sensación de que todo ha sido un sueño, un sueño real fue este:
Viviendo entre simios, viviendo entre seres agresivos y manipuladores, donde la vivencia puede ir alejada del pensamiento, la intranquilidad es un algo permisible. Puedo encontrar lo que busco y lo que requiere el espíritu desde el fondo, quisiera ser fin sobre brisa, viva brisa tierna y cálida, culpar las copas por errores individuales es imperdonable, delimitar la mente darle valor a lo externo a eso inmutable y muerto. Vivo en un lugar lleno de seres de pensamientos increíbles, el ser, lo intimo, no quiero exaltarme, no quiero vivenciar este tipo de espectáculos, siéntete orgulloso si te insultan puedes ser parte de este decadente mundo.
Se habla como sabios se comportan como primates, el circo y sus alabanzas sin sentido, cuando se está calmado las cosas se ven diferentes, todo parece ir más despacio como en cámara lenta, vi primates vestidos de humanos gritando y golpeando, vi botas llenas de whisky, vi un espectáculo macabro, vi pesadillas en tierras santas, vi monstruosas muestras de paz en un paraíso verde, vengo de una familia que no puede ser llamada familia, hoy decido simplemente emanciparme de la furia, de la maldad, de la hipocresía, de los malos tratos de los seres que abrazan y escupen frases decadentes, la pútrida escena queda en la memoria como un algo que no puede ser permitido, no será permitido, lo sé, el cordón umbilical se corta con una daga de miseria, vamos a purificarnos, crecemos, crecemos, crecemos, crecerán conmigo los que bienvenidos están con realidades y respetos, expulsar a los simios no es lo mismo que el alejar el mundo, la elección es un razonamiento individual, mi independencia es el no permitir, el no ser parte de ese mundo, mi mundo lo elijo.