sábado, 30 de julio de 2011

Cavilaciones finales

Cuándo es continuo el fracaso en tantos aspectos de la vida me pregunto ¿de qué color se viste el cielo cuando todo ha sido abandonado? En algún tiempo pensé que el ser yo, simplemente ser como soy sería algo positivo para conseguir mis pocos sueños, nunca he necesitado de mucho más sin embargo entrego todo de mi para conseguir mis ridículos ideales, hace días me sentía tan feliz porque sentí que al fin después de tanta lucha había encontrado con quien compartir eso que soy, eso que simplemente soy, hoy todo se aleja y siento una presión en el pecho que no puedo explicar, el saber que el amar, o que mi amor nunca va ser suficiente para que alguien me ame, que el ser leal, respetuoso, amoroso no sirve en gran medida para tener cerca a quien adoras, que daría todo para un abrazo de ella me abrigará pero puedo entregar todo menos el hacer que alguien sienta ese deseo por mí, los tiempos no sirven cuando se que tu vida seguirá igual que la mía, que en tu agenda invadida de mil pensamientos el último será hacia mí, es difícil respirar con esta opresión, algunas veces desearía ser simplemente una silueta nadando por los mares perdidos de Grecia, en algún tonto sueño te pensé conmigo allí en donde las ilusiones nos acarician, alguna vez cuando me ceñía a tu cintura pensé que esto era lo denominado felicidad y desde que acaricie tu piel no me he imaginado esa sensación de amarte, el ser feliz con sólo tu presencia con sólo sentir temblar tu piel bajo la mía, hoy todo parece lejano como si olvidándote de todo lo poco vivido en esta vida tan extensa dejaras a un lado todas las sensaciones y todas las creencias, tal vez yo sea uno de esos seres que deben estar solos, tal vez deba aceptar esta derrota hacia un fantasma invisible y seguir viviendo en las letras sin sentir, duele perder, pero duele más perder sin haber luchado, perder con todas las energías para amarte y para continuar acariciando la idea de plenitud a tu lado, una pantalla brillante me entrega una noticia que no entiendo, que no puedo asumir porque no puedo luchar sola, porque el amor es de dos y la sensación de pérdida me inunda, mañana acabare mi segunda novela y el final está perdido en mis tristes sentimientos esta noche, no puedo más que escribir y estar con mi dama, la soledad, la única que me ama y siempre me recibe calurosamente, vuelvo a ti dama mía, eres tan real como las letras, tan real como lo que puedo ofrecer al mundo palabras y sentires estáticos en un papel más que inerte, me alejo entre las cavilaciones entre lo que quise dar y está guardado acá en mi alma, sellado para cuando decida el amor volver.