miércoles, 11 de mayo de 2011

Una escena difusa

Escribo cantares sin rima, escribo para alejarte de mi mente, antiguo fantasma vestido de mujer, puedes ver como la lagrimas secas abren surcos que penetras hasta el alma sueles ser de hierro cuando soy un postre devorado por las hormigas, puedo estar aquí esperándote, intento abrir la puerta no quiero que entres tan sólo voy salir este día tras pasos nuevos, intento contenerme pero hoy poco me importa ser prudente, las canciones escuchadas no son más que rimas perfectas, un poco de miedo al medio día, luego una tarde con un café oscuro, no permitiré que vengas de nuevo, eres el agua que corre cuesta abajo, no nutres mis pies ni mis cabellos, somos de lugares diferentes, en este escenario todo se ve nuevo y dulce.
Enérgica magia al final de la noche, no puedes tocar mis manos, la mente divaga en tantas partes, no soy de los que esconden su cuerpo en otros tibios, tengo frió no hay manta que pueda cubrir este rastro de soledad, enumero lugares y escenas, todas perdida en pensamientos repetitivos, puedo decirte como se enamora, puedo tan sólo acallar la voz y perderme, afuera existe un lugar, una persona y una nueva historia, miro mis pies están sin calzar, corro y no siento que las piedras corten la piel, todo es una ilusión temerosa, no puedes soportar como escapo, por favor derrite un alma carcomida por palabras tristes, no dejes que muera, me levanto lentamente, no caeré a menos que sea sobre tu pecho.
En un sentido abstracto te escondes en colores, leo el periódico las paginas grises se convierten en rostros e imágenes claras, es la sensación de la huida, no somos como las gatos en la noche, somos seres que intentamos escabullirnos sin detener el respirar, ¿puedes sentir? Yo siento, esto no se acaba pero no hay principio el fin autoimpuesto, una sacudida en mundo de ilusiones, derrite el magma con tu carcomida imagen, sublime y mortal, una visión imprudente, temida perdida, palabras toscas a mitad de la nada, ¿Un café? Aprendo algo nuevo, delimitándome sonriendo, pensando en antiguos miedos y despertando instintos ocultos.