Hace días el tiempo sopla de oriente a occidente me derrito en la niebla, solía ser un organismo viviente lleno de cicatrices sanas, algunas muertes se llevan adentro, ¿Cuántas veces tendré que morir? Vengo de un mundo alejado del paraíso, tus labios podrán sanar lo que mis ojos visualizan, dejare de idealizarte, vendrás junto a mi beberás un trago a mi nombre, hoy es mi despedida del país de los muertos, o haré realidad el sueño de muchos, la huida al final, al final, me alejo, me desgasto, creo sueños y fantasmas, me alejo de la vivencia ¿comprenderás mis palabras en el momento de mi huida? Yo también puedo ser un patético humano, junto a ti no soy más que una marioneta que sólo siente, recorriendo un camino que parece diferente, una vela se apaga en una tumba sin dueño.
Mi amor se perderá, tus pies no son los que buscaba no puedes ver que sólo soy un fantasma, me siento entre sombras y nunca necesite tanto el contacto físico como en este momento, cierro mis ojos y el frío atraviesa mi cuerpo, podré sacudir mi cabeza delinear hasta donde llegar y la cruel realidad es que no soy, no soy lo que mi vida busca y me canse de luchar, no puedo ser fuerte, no esta noche, donde sólo quiero que estés acá junto a mi, muriendo en la idea de vivir de deseos solitarios, no vendrás, no hay forma, la soledad es más fuerte que el respirar y me desgasto, tal vez deba despedirme luchando, brindando por lo que no será, una estación, sólo un instante perdido para mi, alejarme de adentro, de adentro, llorando para mi misma.
Un silencio se posa en mis manos de hielo, no encontraré paz, duerme mientras yo me alejo, al despertar no me encontraras, no veras el rastro ni te importará mi huida, mi dulce ironía, un hermoso ser que hace crujir el alma por dentro en la soledad y las tinieblas, no puedo dejar de llorar esta noche, en verdad las heridas pueden verse transparentes cuando la oscuridad toca todo.
miércoles, 4 de mayo de 2011
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